Interiores/Exteriores: La poesía prístina de Juan Zapata Gacitúa

Zapata es un fenómeno per se, no busca fungir ni fulgir, no le interesa el parnaso mediático, está allí, tejiendo su red, en silencio pero no para atrapar sino  para construir.. Construir forados en las mentes, mundos paralelos con cyborgs mitad seres y mitad metal, reflejos anticipados de hacia donde nos dirigimos con premura esquizofrénica, testigos fríos e inmutables a veces, pero de cualquier forma sobrevivientes subversivos. Una de las voces preclaras de la poesía penquista y por ende nacional, ya que sabemos que la provincia es la que provee al centro de sus vigías.

 

UNA OBRA CON IDENTIDAD PROPIA EN EL CONTEXTO ACTUAL DE LA POESIA NACIONAL

Le temo a los sobres que llegan desde Concepción con cierto logo, porque implican realizar ejercicios que obligan a desdoblar mi yo tranquilo y apacible en estas islas, poniéndome frente a mensajes, papeles, claves secretas que invitan a ser decodificadas dejándome en un estado de paraplejia mental. Sin embargo, debo reconocer que esto tiene sus beneficios, en este caso el de conocer un libro que más que obra poética – interesante por lo demás- me parece un documento histórico dentro del contexto de la escritura de los últimos tres decenios en este país "que no existe".

Basta olfatear el libro y leer sus primeros poemas para sumirnos en un contexto determinado de un lugar determinado -que no tan curiosamente- en un momento determinado cruzó transversalmente con sus símbolos e íconos a todo un país, hablamos de los 70s y 80s, "Le fin de siècle" real y contundente, ese que nos pena como un fantasma inacabado en medio de esta avalancha de nuevos "poetitas de facebook" o de "tropeles nacionales" que depredan con sus eventismos de farándula verborrágica una ciudad poética o un pueblo poético y en el que cada uno con sus cambios de voz, o sus cánticos pontificadores al más puro estilo de las misas en latín pretenden posicionar mediáticamente, desesperadamente, algo que no tienen, calidad o presencia; situación muy sintomática en un país de "poetas y escritores" que se transforman en puñeteros ante las cámaras, con una organización gremial llena de taumaturgos con dedos poco ágiles y asociados a oscuros personajes con oscuros pasados, sin contar los recursos "asignados centralizadamente" para cultura y escritura, estatal, histórica y dudosamente distribuidos (con la excepción de Juan Radrigán).

En Interiores/Exteriores se respira ese aire que hoy no existe y en que todo era posible, excepto engañar al oído y mente de los novatos o especializados de poesía con plumas de pavo real, ese aire que nos llevaba por calles mojadas al atardecer, en que no se sabía a ciencia cierta qué ocurría en otras partes del territorio, pero en el que sí se percibían monstruos devorando seres y almas a diestra y siniestra. Se respira ese aire en que la poesía dio esa voltereta en el aire provocando el punto de inflexión que aún tiene divididos -y confundidos- a los críticos parnaseros de este país.

 

EL LIBRO

Poesía urbana, pura y transparente, inicios, epistemología de la exopoesía. Los rastros de Lihn y Kinsella perceptibles como las cerezas y el chocolate en un buen merlot, se percibe el polvo fino y depurado del existencialismo postmoderno adosado a la vida de quien lo escribió; sin embargo, es un libro engañoso y astuto, muy complejo y difícil de entender por quienes no han sido escogidos como su lector universal, sí, este es uno de los raros libros que me ha tocado leer en estos años que está conscientemente dirigido, se nota en sus líneas un trabajo de años, arduo, coleccionado quizá, construido no tan mediúmnicamente, pero sí muy efectivo y certero.

Son necesarias varias lecturas -no menos de tres- a niveles de profundidad semiológica y lecturas lineales, pero mi consejo es leerlo, dejar pasar una semana de siete días y volver a leerlo, y luego leerlo una tercera vez.

Libro apasionante, local y urbano, libro que denota la lucha de un poeta-testigo en un cubo-realidad aparentemente separada de si mismo, sus poemas mayoritariamente en tercera persona nos hablan de realidades superpuestas, de yoes divididos cuyos ejes son entrópicos por naturaleza, lo que a su vez y simultáneamente nos deriva a la conclusión que muchos de nosotros ya sospechamos y tememos sobre lo que es "realmente la realidad". Se percibe un autor lejos del "resto", un puntilloso escriba:

"...porque escribo y escribo de las cosas que pasan, de las cosas que veo...",

"... y la gente no debería tener nombre dice ... "

 

Por supuesto del otro lado del espejo, solitario y con un peso sisífico sobre los hombros; el testigo anónimo.


Inmerso en un sistema que se cae a pedazos tras cada segundo y cuya amargura o melancolía, por muy oculta, cruza la obra subyacentemente de principio a fin. Aquí no hay poemas felices, de amores perfectos, el autor huye conscientemente de ello, como un animal golpeado, no es tampoco el protagonista de su poesía -salvo rara excepción-, sino que delega esta responsabilidad al paisaje, al contexto, al cambio, al desarraigo, a la vigilancia contante del sistema rizopanóptico, a lo que se fue, a la descripción en fin, lo que nos indica su nivel de madurez, y ya sin conocerlo podemos establecer sobre él un determinado perfil, incluso sociodemográfico.

 

UN AUTOR BAJO SOSPECHA

No dejarse engañar por sus figuras distractoras, como por ejemplo los poemas escritos desde el género femenino, ni por la aparente frialdad en el tratamiento de algunos poemas, este es un libro "construido", inteligente, quienes no saben de esto quedan atrapados en la interpretación primaria de los textos. A este autor le gusta el cine, sabe de los intrincados laberintos en que el poder nos mantiene esclavizados e incomunicados, -separados es mejor-, y en que cada vez se nota menos la rizomática aventura, se torna más transparente, este es un libro sospechoso -como su autor- que ha sabido mimetizarse en la red con tal de no llamar la atención, es un vigía que sabe que tiene un sitio en el tráfico, pero no lo usa. Zapata es un fenómeno per se, no busca fungir ni fulgir, no le interesa el parnaso mediático, está allí, tejiendo su red, en silencio pero no para atrapar sino sólo para construir, construir mundos paralelos con cyborgs, mitad seres y mitad metal, reflejos anticipados de hacia donde nos dirigimos con premura esquizofrénica, testigos fríos e inmutables a veces, pero de cualquier forma sobrevivientes sub-versivos (de sub versiones).

Siguiendo mi disciplina no hablo con los autores de los libros que comento y prefiero no conocerlos, de la misma forma no expongo mi opinión a la contaminación amiguística en boga y no transcribo las poesías porque ese es un trabajo del lector, quien debe asimilar de acuerdo a sus niveles el texto y su textura, nada de comidas "pre masticadas". Sin embargo, este libro me ha hecho salir un poco de la vieja cota de malla, quisiera que lo vieran Maquiera, Hahn, Magma o Ibáñez, Morales, etc, los verdaderos; porque es una pieza rarísima, un tándem que articula muchas áreas que quedaron en el desarraigo luego de Lihn.

"No hay poetas buenos...", me dice Raúl displicentemente,"...hay indicadores, es cosa de salir afuera, guardando las distancias nadie descolla...", "estándares" -digo yo-; "...esto es un gallinero", dice por otra parte Maquiera, pero creo que estamos en un error, Zapata nos lo enrostra, aunque no puedo dejar de pensar en lo que dice este catedrático de la Universidad de Concepción "Chile está lejos...y es mentira", es como un "...despierta Neo...tus pesadillas se harán realidad en esta ocasión, y esperan por ti impacientes, pero recuerda, nada es real ".

 

PROPUESTA FINAL

Interiores / Exteriores es un libro atractivo desde que llega a las manos con su textura, pulcritud, diseño y fina terminación -qué decir del detalle de doble tapa- hasta que dejas de leerlo quedando ese sabor extraño pendiente de si entiendes o no lo que hay detrás de ello, del acto de leer, no de los significados. Paradojas de siempre, he preguntado a mis amigos poetas si lo han leído obteniendo un no como respuesta.

¡Albricias!, soy un privilegiado y como imagino se debe a la escasez devolveré el libro a su dueño y no me lo quedaré como es costumbre en mi. Recomiendo leer este pedazo de historia, tanto como documento, como multiverso introspectivo furiosamente bueno.