Plexosur: poesía y gráfica de Temuco, Concepción, Valdivia y Valparaíso

Plexosur: poesía y gráfica de Temuco, Concepción, Valdivia y Valparaíso

Algunos comentarios iniciales…

Un plexo corresponde según la Real Academia Española a una red formada por filamentos nerviosos o vasculares. Desde esta óptica, ¿Qué relación intertextual podríamos encontrar entre un texto poético y dicha definición? Hay muchas bifurcaciones, senderos, interpretaciones y sentidos que nos hacen hallar rápidamente una relación entre ambas concepciones.

Plexosur: poesía y gráfica de Temuco, Concepción, Valdivia y Valparaíso es un texto poético que irrumpe de pronto con la fuerza y la emergencia de la mano empuñada de un trabajador. Que nace desde las tinieblas del margen para situarse a plena luz del día mostrando una propuesta altamente rupturista y sospechosa para el establishment literario. En cada página es posible visualizar aquella postura contraria a lo que vende y que se considera arte tradicional. Aunque siempre (Como lo plantea Wenuan Escalona en el prólogo) con el respeto que se merece la tradición literaria en nuestro país.

Se inicia el viaje…

             Desde la primera página Plexosur: poesía y gráfica de Temuco, Concepción, Valdivia y Valparaíso se convierte en una propuesta que rompe los cánones tradicionales de la escritura literaria. Como un viaje iniciático se propone unir voces poéticas y artísticas de cuatro ciudades de nuestro país: Valparaíso, Concepción, Temuco y Valdivia. Esta acción artística es ya una propuesta innovadora al reunir estilos, formas y diversas visiones acerca de la poesía y la gráfica. Sin conocerse mucho, en algunos casos, los artistas comparten un espacio en común, el espacio común del margen y la periferia.

 Cabe destacar que el concepto manoseado de “periferia” no hace alusión a algo peyorativo, sino más bien a aquel espacio nostálgico situado en los alrededores de la gran metrópoli poética y artística que inunda las librerías oficialistas y que muchas veces (si no bien todas) estas nuevas propuestas artísticas no tienen lugar. Es por esto que en casa verso y figura de este Plexosur se entreteje un puño de protesta al arte oficial desarrollando un férreo compromiso con la realidad:

“La noción de plexo llevado a un emplazamiento geográfico, en este caso a cuatro ciudades poéticas, nos remite a la compleja red que se establece en torno a la producción cultural, que oscila entre el respeto a la tradición a la apuesta por una actitud más experimental y rupturista frente al arte”[1]

 La cita anterior, extraída de parte del prólogo del texto aludido en este artículo nos sitúa en la propuesta de este colectivo poético y artístico. No se trata de solo una muestra de obras poéticas sino del establecimiento de una mirada al arte actual con un afán crítico que reúne diversas miradas, miradas que fluyen como una sangre oscura que fortalece y vitaliza el manoseado cuerpo poético de nuestro país.

 Es relevante destacar la vitalidad de cada verso y propuesta. Es un arte joven que se abre el espacio entre lo difícil que significa publicar en nuestro país. Los artistas de este volumen se han reunido implícitamente para decretar una mirada intertextual del arte que se proyecta como la posmodernidad, como lo cotidiano, como lo que día a día transcurre en el quehacer artístico y que no es de lo mediático y sin contenido.

 Lecturas de una propuesta irruptora…

 Uno de los textos representativos, a mi juicio, es el poema Puesto UNO de Yoki Yoda (Valdivia, 1959) el cual dice:

Donde no hay Sistemercado

ni propiedad privada ni parcela miento

ni tecnología antinatural o tecnoextensión

de metal plástico cemento del mí mismo

ni está

el este mí greco romano “yo” occidental

solo

el predominio del Amar

 

En este texto se aprecia claramente el sentido de la poética de la periferia, de los márgenes. En una sociedad que avanza desde lo tecnológico, desde la frialdad de la máquina, Plexosur irrumpe con la nostalgia del arte y precisamente este compilado es propicio en manifestar que a través de la palabra y del sentido estético podemos encontrar esa sangre que abre senderos de manera silenciosa tras el umbral del arte oficialista.

 El arte no es de mercado, no se vende ni se compra. Solo se propaga, abre nuevas miradas, nuevos sentidos, nuevas interpretaciones que no olvidan  que lo único importante es que siempre estará ahí, tras los pasos perdidos de la gente, tras las huellas de aquellos que se sientan a beber de la palabra que brota silenciosa.

Temuco - Chile