Dudas de quién eres?

Dudas de quién eres?

En estos últimos meses me ha tocado recorrer bastante el país y he tenido bastante reencuentros con autores jóvenes y viejos entre los cuales me incluyo básicamente por mi edad.

Es valioso el encontrarse con quienes de alguna forma comparten el fuego que nos impele a separarnos de las cosas y del resto de la manada con lo terrible que ello es, de hecho escribir te separa automáticamente de todo aquello que te hipnotiza y te mantiene con la cabeza bajo el agua.

Entre ellos he encontrado a quienes llevando la señal en la frente tienen serios conflictos con el desarrollo de sus escritos, más aun, que no escriben porque se consideran que no son lo suficientemente buenos o que deben tener una estructura de trabajo que les es difícil de adoptar, un método, un lugar especial, condiciones especiales, y una cantidad de excusas (son excusas) suficientes como para llenar un saco y cargarlo en la espalda de tal forma que terminas cargando con algo que no puedes resolver solo por el hecho de no entender por qué escribes, para quién escribes y para qué escribes.

Ante tanta excusa para no ser quién realmente se es y tratar de diferir lo más posible los terribles encuentros con uno mismo (a eso se reduce casi todo) se me ocurre que la gran mayoría de ellas tiene su origen en el no asumirse como tal de veras; alguien que escribe, alguien a quien que desde niño o viejo se le ocurre plasmar las palabras y las cosas -aunque no sabe por qué le ocurre aquello que lo distancia de amigos y familiares- es ya un escritor; con eso claro, el resto de las excusas se reduce al tema del tiempo, la disciplina, los métodos de trabajo, el tiempo, la cantidad producida, etc.

La idea de que todo escritor debe estar 8 horas al día siete días a la semana frente a un block de notas, un computador o un cuaderno es una idea disparatada que debe haber salido de alguna historia, no niego que existan escritores o autores que puedan tener este método pero no existe una receta mecánica para todos; existen aquellos que escriben un par de horas al año y tienen toda la producción que requieren para un libro, los que escriben en la micro, en un parque, en el baño, en un café (lo mío), en su casa entre doce y tres de la mañana; existen aquellos que requieren de una técnica como depurar algunos textos, corregir y otros que simplemente escriben y publican tal cual sale, salga de donde salga lo que escriben, lo cual es otro tema relevante.

Puedes tener tres poemas y haber caído en la sequedad total durante meses y tal vez años, sin embargo, ello no significa nada, pues ya escribiste lo que necesitabas en ese instante y es seguro que volverás al sendero cuando reconozcas que es necesario, no antes.

Es tanta la locura que existen escritores que no escriben.

Todo llega cuando debe, nada es azar.

Hay mucho de mito en quién, qué, sobre qué o cómo se escribe, sin embargo ¿deseas escribir? No puedes hacerlo si antes no te asumes como escritor y esto no significa que te compres una pipa, leas veinte libros a la semana y vayas a los cafés literarios, significa lisa y llanamente que has tenido algunas batallas contigo mismo y sabes dónde te encuentras, y que de alguna forma ese conocimiento te separa del resto porque el que escribe ya no pertenece al resto, de la misma forma en que lo que escribes deja ya de pertenecerte y le pertenece a ese mismo resto.

Estuve en casa de Damsi hace unos días, bebiendo y conversando; en el preciso momento en que estaba pensando en ir a descansar vi en el muro de su living un grafitti que decía: "la poesía no necesita técnica".

¿Sabes qué significa eso?, ya sé que me dirás que no importa cómo escribas en tanto escribas porque tienes o tendrás tu estilo basado en una técnica que de alguna forma adquirirás con el tiempo y la práctica; pues no, esa no es la respuesta ahora.

La respuesta es que el autor, especialmente el poeta siempre debe estar alerta a las señales que alguien o algo pone en su camino, que debe seguir esas pistas y entender que cuando eres capaz de escuchar, leer o percibir esas señales ya estás fuera de la matriz y eso es muy relevante para ti, pues te estás separando del lodo.
El mensaje en el muro de Damsi es una señal profunda.