Las mujeres de alto linaje Incaico y el mestizaje

Las mujeres de alto linaje Incaico y el mestizaje

El imperio incaico corresponde actualmente a territorios relativos al sur de Colombia, pasando por Ecuador, principalmente por Perú y Bolivia, la mitad norte de Chile y el noroeste de Argentina.

A la llegada de los españoles reinaba Atahualpa, supuestamente hermano mayor de Huáscar, hijo de Huayna Cápac y Raura Ocllo. Tras varias batallas, Atahualpa derrotó a su hermano y estaba en Cajamarca a la llegada de los españoles. Algunos historiadores no lo consideran legalmente Inca, pues jamás ciñó la mascaipacha, que lo nombraba oficialmente como Inca. Pero es sabido que Atahualpa derrotó a su medio hermano y era él quien gobernaba el Imperio. Es el ultimo Inca propiamente dicho. Los que le sucedieron fueron nombrados por la colonia española.

El encuentro entre Francisco Pizarro y la corte de Atahualpa se produjo el 16 de noviembre de 1532. El día anterior Pizarro y sus tropas hallaron Cajamarca vacía, enviaron a un indio auxiliar, un yanacona, para que les avisara. La entrada de Atahualpa fue teatral "Traíanle muchos indios sobre los hombros en alto y tras destas venían dos literas y dos hamacas, en que venían otras personas principales; luego venía mucha gente en escuadrones con coronas de oro y plata" así describe un historiador la entrada del Inca a Cajamarca. Los españoles sabían por los yanacona, que habían descendido al nicho de esclavos, que los indígenas temían a los caballos. Pizarro y su gente permanecieron montados durante el encuentro para amedrentar al Inca y su corte. Atahualpa no se inmutó ni cuando Gonzalo Pizarro hizo caracolear su cabalgadura y alzarse de manos.

En este primer desafortunado primer encuentro, le fue pasado un evangelio al Inca. Lo tomó en sus manos, lo examinó y, al no encontrar en él nada que le interesara, lo arrojó al suelo. Fue tomado prisionero en el acto.

Ansioso por recuperar su libertad, Atahualpa hizo traer una embajada con oro, plata y muchos regalos para satisfacer la codicia española. En esa embajada venían su coya (Esposa) y su hermana. Dicen que Francisco Pizarro codició primero a la Coya, Cuxirimay Ocllo, pero tuvo que conformarse con la hermana de Atahualpa Quispesise, hija de Huaina Cápac y Contarhuacho. La muchacha no tenía aún 16 años y Pizarro pasaba la cincuentena, pero esta unión política satisfizo tanto a la corona como a Contarhuacho que adquirió enseguida poderío y un lugar privilegiado, dejando de ser una coya segundona.

La muchacha fue bautizada como Inés Huaylas y le dio descendencia a Pizarro, rompiendo así el equilibrio establecido por siglos, donde las clases sociales estaban muy bien definidas.

Suerte distinta corrió otra dama de la nobleza Azarpay, otra hija de Huayna Cápac. A la muerte de su hermano huyó hacia Cajamarca donde fue apresada y enviada a Lima. Francisco Pizarro la alojó en su casa por varios motivos, entre otros el saber donde se encontraba el tesoro incaico, pues solo las Coyas sabían su ubicación e Inés Huaylas lo ignoraba. Los celos trastornaron a esta última, quien vio que Azarpay podía ubicarse en un lugar tan privilegiado como el suyo y la acusó de conspiración por lo que fue ejecutada sin juicio previo en la propia casa de Pizarro.

Tuvieron dos hijos Francisca (1534) y Gonzalo (1535)

En este marco sobrevino la sublevación de Manco Inca, que fue proclamado por la corona tras ser capturado para evitar la rebelión de los sacerdotes que tenían un sol fundamental en la sociedad incaica.

Fingiendo sumisión, Manco Inca tuvo libertad de movimientos para ir por una estatua de oro prometida a Hernando Pizarro. Aprovechando esta libertad de movimientos y con el apoyo del sacerdote del sol Vilca Umu, la insurrección tuvo dos etapas, un sitio al Cuzco que acabó con la vida de algunos hermanos de Pizarro y una férrea resistencia en Vilcabamba. Fue Contarhuacho que auxilió a los españoles, primero informando del alzamiento y luego enviando tropas en auxilio de los hermanos Pizarro con lo que se decidió la suerte del Imperio Inca.

El Inca que lo sucedió Tupac Amaru fue perseguido por el virrey y decapitado en el Cuzco en 1572.

La corona propició varias uniones entre mujeres de la nobleza Inca y españoles para poder así sentar su dominio en estas tierras.

A favor de nuestros hermanos peruanos y bolivianos debemos decir que estos manejos atañeron exclusivamente a las clases de elite, los sacerdotes del sol y el pueblo resistieron al invasor lo mejor que pudieron, pero estando su clase gobernante dividida, no supieron que rumbo tomar.

Sin una Inés Huaylas, sin una Contarhuacho, la resistencia al invasor hubiera dado frutos, pero debido a que los propios gobernantes se hicieron yanaconas, en el sentido español, esclavos del enemigo, la historia sería otra.

El pueblo mapuche le dio un tercer sentido a la palabra YANACONA. La hizo sinónima de TRAIDOR.