Un río luminoso:Juego de damas y otros relatos

Un río luminoso:Juego de damas y otros relatos

Juego de Damas y otros relatos trata, en primer lugar, de buena literatura, y en forma muy satisfactoria, de lo cotidiano y a partir de ahí nos invita a explorar ciertas situaciones difíciles.

Cada relato parece querernos traspasar el corazón con un cuchillo, pero ocupando un lenguaje sobrio, directo, sugerente; uno de  los cuentos nos entrega un retrato amable y doloroso de una pareja de lesbianas durante varias décadas, otro ahonda en el ocaso de la vida íntima de unos asesinos en serie, en un tercero un estudiante hace un cambio radical en su vida y se enfrenta a un decisión existencial y así se van sucediendo las historias, entre las que podemos destacar Dos cabañas en la que el lector se introduce en las complejidades de la violencia, mientras que en Respecto leemos la descarada y delirante diatriba que pone a un pueblo patas arriba y de la cual nos tronchamos de risa, en La confesión, se ahonda en los laberintos del amor, el reencuentro y la infidelidad. Quizá, el más perturbador de todos es el titulado Buenas noches, familia un cuento escalofriante que, con minuciosa belleza, muestra el asesinato monstruoso de un grupo familiar. Todo para enfrentarnos a las eternas preguntas sobre la muerte, la felicidad, el amor y el dolor.

Una de las peculiaridades de estas historias es el tratamiento de los personajes femeninos; son cercanos e identificables, siempre intentando adaptarse a un mundo reconocible, confuso y cambiante, a veces experimentando cambios sutiles y determinantes, ahí están la seductora Zara, una judía de clase alta, una mujer entrañable, al igual que Olivia, Bianca  y al igual que la abatida Ester, etc. Todas ellas manteniendo una conexión emocional con el mundo que les toca vivir. Incluso, enfrentadas a las situaciones más violentas parecen estar siempre apegadas a una profunda humanidad.

Por otro lado, es inquietante sentir que todos son relatos autobiográficos, aunque no lo son, pero eso ya provoca palpitaciones en este conjunto de textos maduros, bien construidos, con desenlaces certeros y nunca predecibles como solo es el antiguo arte de contar historias.  

Es curioso como el libro está ambientado en Concepción, porque nos da una imagen viva de la ciudad lluviosa, fría, húmeda e inhóspita, pero también su cara acogedora, a medida que damos vueltas las páginas nos paseamos por la calle Paicaví, Los Tribunales, el Café Neruda, el Bario Estación, la Universidad de Concepción, los jardines de la Universidad del Biobío, la Vega Monumental, etc., un mundo maravilloso que leemos con urgencia y sin respiro, allí se mueven los personajes siempre a la deriva, gente fracasada o a punto de fracasar, que se desplazan bordeando el abismo, siempre enfrentados a elecciones a sabiendas que cualquier elección, sea la que sea, constituye, en última instancia, la elección entre distintos futuros y esperanzas, y una posible salvación que nunca llega.

En Juego de damas y otros relatos encontramos algo de Chejov y de Carver, algo de Monzó y de Cheever, algo de realismo sucio, algo de Munro y de Lawrence, las sombras de Franzen y la dureza de Fonseca, también a Dikens, Parra y Bertoni, por aquí resuenan ecos de Andrés Neuman y por allá otro tanto de Pitol, el que velozmente se transforman en pura música y pintura como si leyéramos con la angustia de un hombre sin Dios, todos ellos viven y mueren en estos cuentos, al igual que Virginia Woolf, Pope y Evelyn Waugh que aparecen exaltados y ardiendo en el fuego divino, etc., los parentescos, registros, influencias y vertientes fluyen y se confunden como un río luminoso. Es la gran cámara de resonancia descrita por E.M. Forster, donde los escritores se hablan unos a otros servicialmente, a través del tiempo y del espacio.

En fin, una fiesta apasionante donde el invitado de honor es el lector.

Y donde se responden muchas preguntas. ¿Cómo afecta una decisión inusitada a las personas? ¿Cómo enfrentamos la ira o la pérdida de un ser amado? ¿Adónde nos puede llevar un asesinato? ¿Cuándo somos capaces de aceptar un doloroso desengaño?  La mirada incisiva y el espíritu lúdico y caustico de César Valdebenito se mezclan para abordar estas y otras preguntas en este libro.

Quince piezas que nos dan un aguda mirada de la sociedad actual, todas narradas con un pulso endemoniado, algunas son crudas y divertidas, otras serias e implacables, pero siempre apuntando a la eterna incertidumbre humana.

 

“Juego de damas y otros relatos” (Mago Editores,  Colección Territorios, 2014, Santiago, Chile) César Valdebenito.