Una novela de César Valdebenito: no recomendable para mentes ordenadas

Una novela de César Valdebenito: no recomendable para mentes ordenadas

César Valdebenito entrega en “Correcciones Elementales” un relato de exasperada sobrevivencia, una maldición de subsistencia que sólo alivia la ilusión de sexo y juventud. Mediante Claudio, personaje principal y narrador de su propia historia, nos impregnamos de las inquietudes y vicisitudes fulminantes que le acechan. Aunque claro está, si no se congenia con él, será sencillo lanzar el libro por la ventana mascullando que se esperaba algo más clásico y compuesto. Sin duda, antes de entrar en este relato hay que dejar cualquier prejuicio estético y novelesco de lado.

De lectura rápida y dura; su estilo deslenguado, agudo, crítico y preciso es la manifestación de Claudio y su estado desesperado y mortífero, pero trágicamente resignado a lo que le ha tocado; evacuar la rabia y nostalgia a través de su falo. Pero incluso esto le produce un vacío, y es que después del coito viene inevitablemente esa melancolía de lo acabado, de sentir el sopor de la existencia y perderse, otra vez, en la soledad del sur, de la lluvia, del Concepción pintado pesado y tormentoso con atisbos de promiscuidad y vida sin retorno.

Realidad y poesía se ponen en contraste y relación; la una está al servicio de la otra y entre ambas se encargan de darle a Claudio –y a nosotros- una buena dosis de decadencia tierna y violenta que exaspera, que se torna fulminante, que acaba por aminorar, incluso, sus capacidades sexuales, sus nihilistas desesperanzas y su desbordante desgano.

Por otro lado, los personajes de “Correcciones Elementales” están construidos de manera sólida y profundamente clara con lo que representan: una madre tirana, un loco insufrible, un transexual impudoroso, dos lesbianas anarquistas y un ángel sutil; dando pálpito a historias duales, movedizas, encuentros escurridizos y pasiones vulnerables. Todo un festín de cicuta, un nocturno banquete de caídas.

En definitiva la obra de Valdebenito deja espacios a las incongruencias del alma, a ese vacío matriarcal que engendra éxtasis y desolación, desolación magistral de quienes viven por cobardía, por miedo de acabar con el vicio que es la constante autodestrucción, la poesía de los malditos. Cruenta, inquieta, cómica; no recomendable para mentes ordenadas.


 

Correcciones Elementales

César Valdebenito

Narrativa, ficción

249 páginas

Ediciones de bolsillo C&M