Paradojas de Tiempo, Micromedios Chile

Paradojas de Tiempo, Micromedios Chile

 Ellos habían permanecido encerrados por tres años desde que los encontré; guardados en maletas de viaje en los suburbios de New Jersey.

No los había abierto desde cuando regresé de Chile en el año 2003, prefiriendo dejarlos sin tocar. Walter Benjamin entendió: " Toda pasión llega al borde de lo caótico, pero la pasión del coleccionista llega al borde del caos de los recuerdos.

Este "caos de recuerdos" fue lo que traté de suprimir durante ese tiempo, mientras decidía, con extrema ansiedad, qué hacer con esta colección. Abrí una maleta para buscar un ejemplo y empecé a desempacar; lo que empezó como una pequeña exploración, se transformó en una excavación

El día se convirtió en noche: mis manos cansadas de doblar, mi cabeza llena de recuerdos, mis ojos inundados por esta "pila" ante mi. Rodeada por esta colección de papel fotocopiado, con páginas sobrellenando sobres de manila, cuerpos blancos evitando los bordes de clasificación, lo único que parecía obvio era su volumen. La mayoría estaba compuesta de páginas sueltas, dobladas en tres partes; tal como cartas esperando ser puestas en sus sobres. No obstante, sin los sobres se abrían ligeramente como si invitaran a ser leídas. Puestas juntas tomaban más espacio que un libro, sus dobleces resistentes a un archivo ordenado. Si las hubiera encontrado en un solo volumen quizás me habrían parecido mas familiares o por lo menos no tan apabullantes. Tal como estaban, cada página doblada representaba una entidad independiente, una forma flotante. Pero en realidad, no encontré ninguna de estas páginas sola, cada vez que ellas aparecieron, existieron entre muchas, aunque eran fragmentarias eran a la vez colectivas.

Estos textos fueron coleccionados durante una serie de entrevistas que conduje entre los años 2002 y 2003. Inicialmente me encontré con ellas por accidente, en el año 2000 cuando empecé a entrevistar activistas culturales en Chile que habían participado en talleres durante la década de los 80. La mayoría de estas personas había escrito literatura durante la dictadura, e identificaron el proceso de escribir como una parte importante de su activismo político. Durante las entrevistas, hice preguntas acerca de los métodos de participación política y acerca del tipo de papel cultural que la movilización tuvo en el movimiento anti-dictadura. A menudo, para ilustrar el tipo de trabajo que se hizo durante ese período, me llevaron a sus bibliotecas privadas o sus armarios, de donde sacaron estos papeles. Estas colecciones contenían una gran variedad de "micromedios," auto-publicaciones de bajo recurso impresos sin autorización oficial, que incluía revistas, hojas (páginas) panfletos, dípticos y trípticos que circulaban clandestinamente. Impresos por mimeógrafos sobre papel de envolver, o manuscritos y fotocopiado, exaltaban los medios precarios de su publicación. A pesar de la carencia de lujos en sus medios, la portabilidad, manualidad, facilidad de intercambio y la creatividad de su forma los saturaba con más que el texto escrito: Estos papeles exudían textura. Aunque la poesía y los cuentos de los micromedios hayan sido publicados en libros o antologías posteriormente, argumentaré que la historia y la contextualización de los micromedios los distingue de estas mediatizaciones. Los micromedios están ligados a una serie de acciones que ocurrieron durante la dictadura en Chile; están atados a la presencia de cuerpos vivos. Ligar la historia de los micromedios a su reencuentro actual crea tensiones productivas, preguntas, e interpretaciones que se enfocan sobre la vida extendida de la producción cultural. Mi colección de micromedios puede entenderse como una serie de huellas que pertenecen a desempeños del pasado, pero también pueden ser entendidos como expresiones de una historia que esta aún muy viva. Estas huellas me dieron una oportunidad de apertura para entender lo específico de su expresión, el tejido de tiempo y espacio que ellos ocupan y la importancia anterior y futura de su producción.

Islas Textuales:

Si miráramos estas páginas como hojas individuales, podrían parecer formas flotantes, independientes y vulnerables. Como islas que existen en un gran océano, ellas están desprendidas y frágiles: Islas Textuales. Desde esas playas insulares podemos detectar poblaciones de náufragos...

En "La Dieta del Náufrago" Carlos Pérez V. analiza la situación del náufrago, un sobreviviente que esta "perdido, lejos de todo, porque para él, todo –la historia- se ha roto, dejando sólo fragmentos." (190) De acuerdo con Pérez, el naufragio proverbial es capaz de abrir una brecha en la historia, interrumpiendo la continuidad de la vida: dividiendo el tiempo en dos y poniendo una distancia entre el pasado y el futuro". (190) A consecuencia de este accidente el náufrago se define por su pérdida de contacto con la sociedad (y la historia) y por su presencia en una geografía aislada y desierta. Esta suspensión de contacto lleva al náufrago a mirar constantemente hacia el horizonte, con la esperanza de que alguien pueda salvarlo de esa soledad obligada. De acuerdo con Pérez, la experiencia mas traumática del náufrago, es el conocimiento de que detrás del horizonte, el tiempo ha continuado su marcha aunque el papel del náufrago en esa historia se ha suspendido. Por tanto, el deseo de ser salvado, es paradójico, ya que aún si alguien lo rescata, ellos retornarán a un presente que ha continuado su evolución sin su participación, causando una interrupción temporal en la vida del náufrago que es irreconciliable.

Tanto como el náufrago es separado violentamente de una forma de vida familiar, obligado a buscar satisfacer sus necesidades mínimas para sobrevivir, estos autores fueron arrojados a una realidad fragmentada, adaptándose a un territorio desconocido con recursos muy limitados. De acuerdo con Pérez, el náufrago descansa en una esperanza de rescate como parte del proceso de sobrevivencia, aún si el rescate es en sí paradójico. El náufrago mantiene esta esperanza viva creando mensajes que coloca en una botella vacía y envía a través del mar. Las "Islas Textuales", son esos mensajes escritos por el náufrago. Como llamados de emergencia, son demostraciones de presencia, una búsqueda de contacto y de salvación. La salvación de la isla en este caso es la salvación de la soledad sufrida por el náufrago; es una petición de entendimiento mutuo, un pedido de recepción.

A pesar de que pienso que estos autores pueden ser comparados con náufragos, en términos de su soledad y por su pérdida de contacto social, a diferencia de Pérez, no creo que estos náufragos están necesariamente esperando el retorno de un pasado perdido. En contraste con la caricatura del náufrago que cree que estará a salvo cuando lo hayan rescatado, estos náufragos/autores están consientes de que están sumergidos en una realidad concreta, una realidad donde su papel como actores ha disminuido pero no desaparecido. A través de estas Islas Textuales, los escritores crean una extensión de su soledad, y al hacer esto, atenúan su condición. Su presencia es conocedora de un pasado perdido, pero éste se encuentra haciendo contacto con otros que simultáneamente están viviendo la misma experiencia de perdida en el presente. Las islas textuales son señales de pérdida, pero también son señales de presencia. El rescate de los náufragos depende de la realización de esa presencia.

Quizás lo que más ha cambiado para esos náufragos, a través de su extensión textual, es su percepción del horizonte. Después del naufragio, el sobrevivente mira constantemente al horizonte porque en ese espacio imaginario y real, están ambos: la distancia del resto del mundo y la posibilidad de que el mundo se acerque. Enviando mensajes en una botella, el náufrago trata de traer el horizonte más cerca para eliminar la distancia entre su inminente desolación y la posibilidad de salvación. Una vez que se envíe el primer mensaje, existen ambos esperanza y temor, esperanza de que alguien recibirá el mensaje y contestará, y temor de que el mensaje se pierda en el mar, o peor aún, que le regrese al náufrago. Sin embargo, si éste fuera a recibir un mensaje de otro náufrago, se abriría la posibilidad de que alguien haya recibido su mensaje, y así la esperanza se renueva. A través del tráfico de islas-textuales, la inter-comunicación es posible para los náufragos, haciendo evidente una de la características mas importantes de la isla—que es inherentemente rodeada. A través de esta realización, la condición del presente ha cambiado para el náufrago, y cambiando el presente, una intersección se ha hecho para el futuro posible; el horizonte (tanto real como imaginario) se ha acercado.

A pesar de que los autores/náufragos fueron afectados por la pérdida del pasado, no están buscando la reconstrucción de ese pasado; su preocupación es primordialmente su sobrevivencia y rescate. Para sobrevivir, tienen que mirar más allá del pasado, lo cual es evidente en su creación de las islas-textuales, las que materializan su presente y rechazan su condición de impotencia. Las islas-textuales crean una relación interactiva, un diálogo, no sólo entre aquellos en el presente (los náufragos/autores) sino también con aquellos en el futuro.

Las islas-textuales son tanto náufragos como sobrevivientes, quienes me cuentan de sus pérdidas (de derechos, de contacto, de seres queridos) mientras mantienen una presencia continua (de lucha, de esperanza). Desde mi distancia temporal, estoy en desventaja porque no puedo apoyar a los autores en su rescate, pero desde esta brecha temporal, al releer sus textos, sigo confirmando su presencia. Aún después de todos estos anos, nosotros, los recopilantes estamos previniendo la desaparición que habría sucedido si no los hubiéramos encontrado. Nosotros, los guardianes, hemos sido entretejidos en el textil que ellos han creado.

Repertorios de Interpretación

Al terminar de examinar esta colección como una entidad en sí, hay una segunda tarea que complica al recopilante contemporáneo, tratar de decidir cuáles de estas cientas de páginas incluir en un ensayo, y además cómo representar esa escritura. La teórica Susan Sontag ha argumentado que el acto de interpretación es uno que se debería cuestionar. El problema con interpretar y asignar significado a esta pila de micromedios es que es una colección colectiva. En muchos casos no hay nombres específicos, y si los hay, muchos no tienen la "función de autor", o sea, no necesariamente tienen el estatus de autor; pueden ser escritos por cualquier persona, por alguien que no es un escritor pero escribe, o en un caso extremo, por algún informante del régimen quien participaba en los talleres bajo otros pretextos. Por la cantidad de material en mi archivo, es difícil decdir donde empezar....por esta falta de orden en este archivo, el proceso de interpretación ha sido atado al instinto y a la coincidencia. Mi proceso de selección ha sido al azar en el sentido de que no busco una categoría de publicación particular, ni tampoco busco los autores más reconocidos. Tengo que reconocer que tampoco es completamente al azar porque hay ciertos marcadores estéticos que me han llamado la atención, por ejemplo, el color o la gráfica de los dípticos, las páginas con más dobleces y edad, o las que tienen dedicatorias. Al fijarme en la forma de la publicación busco los múltiples niveles de significación que se puede reconocer desde el cuerpo del micromedio, desde la escritura hasta el objeto en sí. Al analizar el siguiente ejemplar, busco abrir las posibilidades de interpretación mientras constantemente estoy recordando la admonición de Nietzsche, quien dijo " no existen verdades, sólo interpretaciones."

Extensión Poética:[imagen]

 

Escribo y Escribo
Escribo y Pienso
Escribo y 11
Escribo y hay viento
Escribo y vuelan
Escribo a la hora de almuerzo
Escribo y sigo escribiendo
Escribo y pocos saben
Escribo en las micros
Escribo y leo
Escribo y vendo cepillos
Escribo y nadie compra
Escribo y me censuran
Escribo escondido
Escribo y matan
Escribo con miedo
Escribo y siguen matando
Escribo preocupado
Escribo y arranco
arranco
Escribo y Escribo
Escribo y escri
Escribo y es
Escribo y
Escribo
Escri
Es
E


El poema empieza simple, cada línea una introducción a un sujeto hablante que "Escribe". En las dos primeras líneas el sujeto hablante adquiere una identidad como escritor, quien está embuído en el proceso de escribir. Pero a la altura de la tercera línea, el tono ha cambiado. "Escribo y 11" marca una división temporal en el cuerpo del poema. A primera vista, esta línea puede parecer un error tipográfico, debido a la ruptura de sintaxis, pero en realidad, éste es el punto de partida del poema. En la línea siguiente, "Escribo y hay viento," la alusión al cambio se establece, es el cambio que resulta después de la declaración siniestra de la línea anterior. 11 no es un error, es un símbolo y un evento que transforma el progreso del sujeto hablante. ["Escribo y vuelan fonolas" es un segundo disfraz poético. La estructura de la oración lleva a la suposición de que las fonolas son un tipo de pájaro, pero fonolas son realmente piezas de cartón prensado usadas como techos de casas destituidas. Los cambios traídos por los vientos del "11" han afectado la subsistencia económica y el terreno social, como lo aprecia el autor. Las líneas siguientes hacen referencia a la práctica cotidiana de escribir y a la existencia continua del sujeto escritor, sin embargo interpuesta por esa continuidad cotidiana, hay referencia a la soledad del sujeto, como en la línea 8: "Escribo y pocos saben." En la línea 9 se le dice al lector que el sujeto escribe mientras va en los buses, una pista que se desarrolla en las líneas 11 y 12, donde el escritor indica que el es un vendedor ambulante de cepillos de dientes que nadie compra. El escritor compone sus obras mientras se transporta en los buses por dos razones; la primera, porque el bus es su lugar de trabajo. La segunda, porque tiene el tiempo para escribir en el bus ya que nadie compra su producto. De nuevo, él subraya la depresión económica sufrida tanto por el mismo como por la sociedad.] A la altura de la línea 13, la urgencia del poema escala drásticamente cuando la violencia aparece; "Escribo y me censuran" abre el poema a un tercero, a "ellos" quienes censuran (línea 13), quienes persiguen (líneas 19-20) y quienes "matan" (línea 15) y "siguen matando" (línea 17).

A pesar de que el sujeto hablante continúa escribiendo, se detecta un incremento de la tensión a través del miedo (línea 16), su escondite (línea 14) y su esfuerzo por escapar (19-20). [Entre las líneas 13 y 20, el sujeto hablante atraviesa una transformación importante: el escritor describe su medio ambiente pasivamente, haciendo gran énfasis al crecimiento de la tensión y la influencia del "ellos" en su vida y en su subconsciente, pero ya alrededor de las líneas 19-20 la descripción ya no es indirecta o interna, el sujeto fue forzado a escapar y ese escape es enfatizado a través de la palabra elegida para describirlo, "arranco," o sacar de raíz, y la siguiente construcción espacial en la línea 20.] Por un momento el lector está preocupado, con temor de que quizás el escritor no logrará escapar, pero en la línea 21 un suspiro de alivio puede emitirse, el escritor aún está ahí, "escribo y escribo," tanto como lo hizo en su primera línea del poema. Pero este alivio es muy breve. En las líneas siguientes, conducentes al final del poema, el sujeto escrito ha sido interceptado, el proceso de escritura fragmentada, hasta el punto que una sola sílaba es escrita. Abruptamente, el fin del poema deja al lector sin una forma de saber si este monosílabo es el último respiro del escritor. A través de la deconstrucción del lenguaje, el sujeto ha desaparecido del cuerpo del poema, dejando solamente un sentimiento de temor. Escritura, el único escape disponible para el escritor a través del poema, ha dejado de existir.

Colocado dentro de un contexto histórico y político, este poema refleja el impacto extensivo sufrido como un efecto del once de Septiembre y los cambios y violencias subsecuentes. A través del poema uno puede deducir la pérdida de libertad, la metamorfosis en la identidad y subjetividad, la enajenación, la depresión económica y en general, una transformación de la relación entre el sujeto y el mundo exterior.

Aunque el proceso de significado del poema es importante, me gustaría extender este análisis a la textualidad en el resto del tríptico. En el extremo inferior de la página donde el poema está impreso, hay una pequeña biografía que resuena el tono poético encontrado dentro de "Escribo." Esta biografía puede tomarse como una extensión del poema, como su "Post Data", su final feliz; esta comunica al lector que Díaz, el autor, esta vivo, y que a diferencia del sujeto hablante del poema, él no ha dejado de existir. Además, la biografía le informa al lector que él nunca ha publicado su poesía, que sólo ha leído sus escritos en "peñas" y " eventos de solidaridad," y que él ha sido excluido de los claustros universitarios. Estas son palabras claves, que informan al lector de la posición política de Díaz en relación con el régimen; también son palabras de ánimo, introduciendo espacios posibles de recepción para aquellos lectores que también han creado poemas y escritos. A través de estas pequeñas cápsulas de información, Díaz extiende su presencia al lector: él es una persona regular, desconectado del sistema universitario, pero, si el lector quiere encontrarlo, hay información de dónde pueden hallarlo. Finalmente, en la línea de conclusión, la biografía establece, "Actualmente mira, como cualquier chileno, el recuerdo de un futuro." La extensión poética de Díaz nos trae de nuevo a la situación del náufrago que mira nostálgicamente hacia el horizonte de una historia que no es posible. A pesar de este tinte de nostalgia, hay otros indicadores que nos traen otro horizonte a la vista. El pronunciamiento "como cualquier chileno", enfatiza un sentimiento colectivo, asume que Díaz no está solo y por tanto, tampoco lo está el lector.

Las claves de colectividad se extienden en la información bibliográfica. Por ejemplo, las organizaciones que publicaron este tríptico son indicativas de la resistencia política y del activismo de la época; tanto el Colectivo de Escritores Jóvenes, y la editorial 100topiés, son organizaciones que durante los 80s estuvieron envueltas en activismo cultural, organizando lecturas y publicando estas páginas. Hasta el juego de palabras en el nombre de la editorial "100topies" se refiere a la paranoia y realidad de supervisión bajo el régimen militar.

En la portada del tríptico, un lector desconocido se incorpora a través de una dedicatoria que lee: "Para Moncho, compañero de oficio e ideales. Afectuosamente, Erwin Díaz M., Enero 7 de 1985." Creo que la dedicatoria fue escrita por Díaz, a pesar de que yo, la lectora actual, no tengo forma de saber si Moncho todavía existe o si en realidad esa firma es la de Díaz. "Moncho" un apodo amigable, sugiere familiaridad al momento de la transmisión del documento; implicando que Moncho es un compañero escritor y activista. A pesar de estos pequeños signos legibles, estoy perdida dentro de la presencia de esta información, porque no puedo más que preguntarme que tipo de amistad Moncho y Díaz pueden haber tenido, o que circunstancias existieron cuando Díaz le presentó a Moncho este tríptico, así como muchas otras preguntas que inevitablemente aparecen y que son imposibles de contestar.

En cierta forma, estas huellas también me han transformado en una náufraga, llena de nostalgia por un pasado al que no puedo entrar. Pero al mismo tiempo, ellas también me han alcanzado. La distorsión que siento es evidencia del proceso que han tenido estos objetos en el tiempo y en el espacio. Aunque yo no pueda reproducir el contexto de la creación de este micromedio, o de la pila en que se encontró, las implicaciones políticas y los lazos afectivos siguen estando incorporados dentro de estas huellas, y ellas siguen afirmando su continua presencia. Son estas paradojas de tiempo, espacio y colectividad las que confirman la vida extendida del activismo cultural.

Bibliografía

Benjamin, Walter. "Unpacking my Library," Illuminations, Ed. Hannah Arendt, Trans. Harry Zohn. Frankfurt: Harcourt, Brace & World, Inc., 1955.

Díaz M., Erwin. "Poemas de Conchalí." Santiago: Colectivo de Escritores Jóvenes y Ediciones El 100piés Chile, Mayo 1984.

Pérez Villalobos, Carlos. "La Dieta del Náufrago." Políticas y Estéticas de la Memoria. Ed. Nelly Richard. Santiago:Cuarto Propio, 2000. 189-198.

Sontag, Susan. Against Interpretation & Other Essays. New York: Farrar, Strauss & Giroux, 196

Susan Sontag, "Against Interpretation,"Against Interpretation & Other Essays, (NY: Farrar, Strauss & Giroux, 1966) 4-14


 Lissette Olivares is a PhD Candidate in the History of Consciousness Department at the University of California in Santa Cruz. Her academic work focuses on the interrelationship between aesthetics and politics, analyzing the role of cultural resistance under periods of political repression. She is also an independent curator and critic that specializes in underrepresented contemporary art, with an emphasis in performance. She has curated numerous individual and collective exhibitions, including Chile's first Performance Biennial in 2006. Lissette has been granted the Fulbright, Andrew Mellon and Jacob K. Javits Fellowships for her interdisciplinary work. Published in Litterae.cl http://www.casalitterae.cl/antes/litterae17/index.html